Fourier o los Pabellones de Chillán
La paráfrasis a la cual alude el título de este texto, refiere al célebre escrito del filósofo alemán Walter Benjamin, “Fourier o los pasajes de París”, en el cual su autor recopila y pone en discurso una serie de antecedentes que dan cuenta del cambio urbanístico sufrido en la capital francesa debido a la irrupción de los pasajes y galerías comerciales, las vitrinas y la exhibición de los productos, el consumo y la reacción social ante esta variante de la modernidad en el transcurso del siglo XIX.
La reconstrucción de Chillán luego del terremoto de 1939, implicó la llegada de golpe de ciertos preceptos de la modernidad, que se vieron reflejados en lo que hoy es la fisonomía urbana de la capital de Ñuble, evidenciados en gran parte por su icono más representativo:
Pero de manera similar a como ocurría en el París del siglo XIX, bajo esa modernidad de fotografías y representatividades, discurso con el cual todos nos quisiéramos quedar, irrumpe desde la periferia de las cuatro avenidas el caso de los Pabellones Rodríguez, bastión de aquella modernidad ideológica ligada al pensamiento del socialista utópico Charles Fourier, impulsor del cooperativismo y férreo opositor en
Los Pabellones surgieron como viviendas de emergencia ante la devastación del terremoto, ocupando un terreno que había sido donado por un particular a
Al igual que como ocurre con los edificios más representativos de aquella modernidad que es la cara visible de la ciudad de Chillán, algunos Pabellones siguen en pie hasta el día de hoy, envueltos en una disputa legal por el uso de los terrenos, en precarias condiciones estructurales y cada vez más relegados al olvido, como una interrogante patrimonial que nadie se ha decidido a responder.
Si queremos hablar de modernidad, no debemos olvidar el carácter global de este fenómeno, enraizarlo en sus fundamentos ideológicos que permitirán sacar del olvido casos que parecen estar condenados a serlo, ejemplificados en la materialización y constante lucha por sobrevivir de un proyecto progresista como el caso de los Pabellones Rodríguez.
1 comentario:
Me parece interesante el fundamento histórico y como lo relacionas con teorías más globales (o europeas), me hubiera gustado leer además lo que opinas de los pabellones desde un punto de vista más estético, son horrendos cuando pasa rajao en auto pero aparecen maravillosos en las fotografías, por lo tanto tienen algo muy piola, con los palafitos de chiloé pasa lo mismo.
Miguel
Publicar un comentario